Parte 5. La Batalla. El Rechinar de dos Espadas en mi Alma

 


La Batalla

 

Los ojos de la fiera desaparecieron cuando el temblor comenzó acercarse. Aunque aún seguía sin poder ver, pude entender muy claramente: ese temblor eran cientos de cascos de caballos que pisaban con fuerza y velocidad la tierra. Unos venían de mi lado izquierdo y otros de mi costado derecho.

 

Fue cuando comprendí que eran dos ejércitos que acampaban a mis costados, uno en la colina de mi alma y el otro en el monte de mi espíritu. El temblor fue creciendo hasta que se oyó un gran sonido. Entendí de inmediato que se abalanzaron uno en contra de otro.

 

Los sonidos del rechinar de dos espadas encontradas, y las punzantes lanzas que pasaban entre las armaduras y atravesaban los cuerpos, comenzaron a sentirse una tras otra. Quedé absorto. Podía escucharlo con claridad y reconocer detalladamente cada sonido. Era como encontrarme en la primera fila en una sala de cine.

 

El miedo despareció sin darme cuenta. Al encontrarme en ese momento, desde el primer instante del temblor pude comprender que era una gran batalla la que se desataba en mi interior. La misma continuó durante horas. Todo ese momento estuve ahí, abismado, hasta que todo cesó

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